Érase una vez un padre que andaba angustiado por algo que escuchó en la oficina. En cuanto llegó a casa llamó a su hijo más chiquito, le sentó en una silla frente a él y en vano buscaba palabras con que hablarle. Pero el chaval adivinó. – Tranquilo, papá, la Navidad sí existe.

Andreína, te felicito por la idea de hacer un blog para las familias. El siguiente paso es que ellos intervengan con sus opiniones y experiencias en los comentarios.
ResponderEliminarFrancisca